- Falta de hábitos de trabajo.
- Problemas de comportamiento y convivencia.
- Alto índice de absentismo escolar.
- Absoluto desinterés por aprender.
- Escaso respeto hacia el profesorado.
- Completa desmotivación por auto-superarse.
- Necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad o desventaja socio-educativa.
Es evidente que si la educación en valores es imprescindibles para todos y cada uno de nuestros alumnos, en el caso de este tipo de alumnos con problemas de conducta, dicha educación es incluso más importante.