CONSEJOS

Si se afrontan de manera adecuada, pueden contribuir a mejorar la relación entre las personas enfrentadas y en el grupo donde se integre, abriendo nuevos caminos y posibilidades de avanzar.

El respeto es uno de los valores más importantes que debemos enseñar a los niños, y no solo el respeto por los adultos y las figuras de autoridad sino también por el resto de los niños y hacia sí mismos. De hecho, la base de una buena convivencia radica en el respeto mutuo, además de ser el terreno donde florece una autoestima sólida.

  1. Da el ejemplo.
  2. Sé amable con tu hijo.
  3. Pide su opinión y respeta sus decisiones.
  4. Abraza la sinceridad.
  5. Establece normas de convivencia claras.
  6. Enséñale a expresar sus ideas y deseos de manera asertiva.
  7. Ayúdale a desarrollar la empatía.

TRANSMITE EDUCACIÓN

La educación transmite valores. El problema es cuáles y cómo. Lo más obvio es que transmitamos los valores que tenemos y que lo hacemos, no hablando de valores, sino delatando lo que valoramos: al hablar, al callar, al enseñar, en el cómo enseñamos, cómo evaluamos, etc. En cada momento o aspecto del proceso educativo se trasluce el ideal de sociedad, el modelo de convivencia, que abrazamos.

La sociedad, aunque no exclusivamente a través de la educación, pero sí también a través de ella, tiene obligación de transmitir los valores que nos permiten realizarnos y convivir como personas.

¿CÓMO GESTIONAMOS UN CONFLICTO?

Claves para afrontar el conflicto:

  • Trabajar en la prevención.
  • Fomentar y cuidar la comunicación.
  • Mantén el control del aula.
  • Preparar a tus alumnos en la prevención del conflicto.
  • Analizar la naturaleza, gravedad y persistencia del conflicto.
  • Poner en práctica distintas dinámicas de resolución de conflictos.
  • Buscar soluciones concretas, constructivas y duraderas.

DIFICULTADES MÁS FRECUENTES

  • Falta de hábitos de trabajo.
  • Problemas de comportamiento y convivencia.
  • Alto índice de absentismo escolar.
  • Absoluto desinterés por aprender.
  • Escaso respeto hacia el profesorado.
  • Completa desmotivación por auto-superarse.
  • Necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad o desventaja socio-educativa.

Es evidente que si la educación en valores es imprescindibles para todos y cada uno de nuestros alumnos, en el caso de este tipo de alumnos con problemas de conducta, dicha educación es incluso más importante.